TALLER-ENCUENTRO LA POESÍA, CITY BELL - LA PLATA

martes, 22 de mayo de 2012

Palabra en el Mundo en City Bell, VI Festival Internacional de Poesía, 4


José María Pallaoro, Carlos Aprea, Julián Axat


PALABRA EN EL MUNDO en City Bell, VI Festival Internacional de Poesía
Emiliano Luna, Paola Boccalari, Raúl Cadelli, Laura Sáenz, Isidoro Slomka, Julián Trovero, Julián Axat, Cecilia Prenz, Silvana Babolin, José María Pallaoro, Carlos Aprea…

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JULIÁN AXAT
(City Bell, La Plata, Argentina)

NOTA SOBRE LA ENSEÑANZA DE POESÍA EN INSTITUTOS 
DE MENORES DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES


1) Imponte la tarea de escribir un poema diario dentro de la celda.
2) Llena de palabras el sentimiento y escríbelo pensando que lo haces contra el engome que te inmoviliza.
3) Llena de intensidad las palabras como si fuesen fierros que disparan a dónde apuntes.
4) Los poemas deben tener el olor de tu mundo y deben respirar más allá de la celda y de las paredes que te contienen.
5) Es necesario escribir la angustia de lo que padeces.
6) Escribe pensando en la cara de los “gatos”.
7) Piensa, por ejemplo, en la cara del Sr. Gobernador y sus secuaces que te mantienen engomado.
8) No grites, no insultes, trata de que las palabras sean menos desafiantes, piensa en un hip-hop, en un rap, en una cumbia chorra sin estar jalado o zarpado.
9) Desprecia la imagen a la que te enfrentas, pero no el lenguaje que utilizas, el que debe encontrar una música en tu interior, sin llegar a los insultos.
10) Pídele explicaciones a la imagen.
11) Eres todo lo que supones y aun eres mucho más, piensa en la audacia y no en la locura que te trajo a la celda.
12) Di la primera palabra y vomita lo que traes adentro, aquello que no le dijiste al abogado o al juez, escríbelo y trata de que lo que digas o escribas supere la reja que tienes adelante.
13) la reja es la excusa, la reja no existe, es momentánea, atraviésala con las palabras.
14) Tu condición, tu edad, tu circunstancia no es una disculpa para nada, es una forma de lucha contra la situación injusta en la que estás.
15) Los “maestros” que están del otro lado de la reja, no son “maestros”, son carceleros a los que les debes exigir papel y tinta para escribir, papel a toda hora. Exige papel a los carceleros como si exigieras que te dejen respirar.
16) Escríbele cartas a todos: al Sr. Gobernador, a tu abogado, al juez, al carcelero, al almacenero de tu barrio, al Marcelo Tinelli, a la Presidenta, a la radio, al diario, a tu novia, a tus viejos, a tus hijos.
17) Alguna de estas cartas llegará -tarde o temprano- a su destinatario, te sorprenderás.
18) Trata de juntarte con los otros engomados como vos y escríbeles cartas, pásales las cartas entre los barrotes, cuéntales en qué estas pensando, a quién le escribes, qué te trajo hasta acá, y que vas a hacer de tu vida cuando salgas.
19) Júntate con engomados que escriben como vos dentro del Instituto y exígele al director que edite una revista de poesía, seguro que él, por puro progresismo hacia afuera, te apoyará.
20) Ten el coraje de irte a la mierda y ten el valor de regresar. Pero trata de que en ese viaje interno no se repita el recorrido que te trajo al engome.
21) Eres indispensable como el aire para que el sistema funcione, sin tu engome no comería el carcelero, el director, el maestro, el abogado que te defiende, el juez que te encierra, el gobernador que quiere ser presidente, la tele que te filma y te menciona, la gente que se aburre y te tiene miedo, el poli que te persigue, los profesores de la facultad que discuten, el poeta que te refiere; las empresas de alarma y seguridad, y hasta “los derechos humanos” que pasan de visita.
22) Presta atención al maestro de escuela que te visita a diario, sigue sus consejos, pero recuerda que la prolijidad del cuaderno no es lo importante, lo importante es conocer el alfabeto y articularlo con tus ideas más allá de la reja.
23) Multiplica el engome, lo que el maestro te enseña en el aula.
24) Escribe sobre todos los personajes que viven de tu engome, es una manera de borrarlos de tu mente y entenderlos en sus distintas lógicas o formas de dirigirte hacia ti.
25) No habrá “gatos” hasta que no te enfrentes con ellos. Repasa escribiendo todos los días de tu engome, en un diario de vida o de encierro, un diario de confesión fantástico y real a la vez, alucinado.
26) Evádete de tu nombre, inventa uno nuevo. Piensa en el nuevo nombre que tendrás cuando salgas en libertad.
27) Nunca abandones la escritura cuando salgas.
28) Busca a alguien que publique tu diario y regálale tu experiencia a los amigos, y a tus futuros hijos.
29) Júntate con aquellos que no viven en el engome diario, y trata de sacar a aquellos que todavía viven en él.
30) Tira a la basura estos consejos, por estar cargados de romántica.

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OLGA EDITH ROMERO
(City Bell, La Plata, Argentina)


EN LAS TARDES DE MAYO



En las tardes de mayo cuando laten las horas
las manos se me vuelven agujas
y suelen tejer vida con reflejos de lluvia
y amaneceres largos entramados de soles.

En las tardes de mayo con su frescura corta
nunca se quedan quietos mis dedos lagartijas
recorren las macetas se trepan por las hojas
podan gajos dorados y se hunden en la tierra.

En las tardes de mayo todo es mínimo y ocre
y se tiñen de otoño mis manos cada día.




*


JULIÁN TROVERO
(City Bell, La Plata, Argentina)



IMAGEN 1

Reminiscencia retratada

De las esquinas se sostiene siempre, alguna alusión remota, los fragmentos de crónicas, los retazos huidizos, la emoción añeja. Se afianza de la periferia porque en el centro es frágil, no débil-cobarde, sino delicado-tímido.


Un esbozo de silueta, que pierde sus líneas descuidadas, que dibuja nuevos trazos de apreciación fantástica, que se vuelve de lo más agraciado si así se lo quiere; de un insípido necesario en su mayoría de las veces; o incluso en ocasiones se cubre con una terrible opacidad sellada y casi trágica.



Pero si ha sabido ser más que los mediocres monótonos cotidianos; si ha sabido moldear una impronta prolongada y perenne, en la necia evocación infinita de la prosa que compone una existencia particular, consciente de su prescripción, de su inevitable consumación; solo entonces será digna de tanto cuidado, de tanto y toda devoción al aliento del tacto.



De las esquinas se sostienen las tonalidades invertidas, los oscuros matices sin proyectar de la cristalización espuria en un instante favorito, en la sucesión de instantes que renombran un día, que aluden a un mes, a un año, a una vida…o tan solo a un instante; al segundo que encarna la efigie, el eterno enlace insoluble entre el cegador “ahora” y el olvidado “hace un rato”.



Con los dedos arrugados y entre las sombras se sostiene, para no dejarnos caer. Para asirse como testimonio indiscutible; para demostrarse de cómo sin ello no somos, ni lo uno, ni lo medio, ni nada. 



IMAGEN 2

Divisar

Nunca vi una parvada de plumas desdibujando el cielo. Lo que en un principio me hubieran parecido alas ligeras, ahora son desprendimientos extraños, resquicios del ayer que empuja el viento.



No sé si el otoño trajo consigo tristeza o trajo anhelo, o si trajo esa brisa que mueve las frondas desteñidas del tiempo.

No sé si la brisa le arranca pedazos rojizos y pardos a la mano de múltiples dedos que los engendra. No sé si lo hace por mero soplo irreprochable, o por ser la apertura incierta de un plomizo adelante, de un domo tan frío y grisáceo…


¿Alguna vez levantaste la cabeza más allá de la línea que divide el suelo que es tan nuestro del edén que es tan de ellos?


Ahí está la incertidumbre voraz, en tan solo unos escasos movimientos. Ahí en la pluma que no está sola, en la tinta que no es negra, en el cuerpo que se desvanece en rápidas facciones por los rincones que circula hasta perderse, hasta volverse ausente en la última línea que dejó trazado con su trayecto. En un firmamento que no es hoja, en un pincel que no tiene hebras, en una postal que no mira a nadie… 



Ahí, en la vacilación eterna que sin embargo está repleta de raigambre. En el titubeo de las sensaciones que componen los hechos. En esa convulsión magnífica, hay poema y verso. Ahí, en el rastro que desaparece al momento que se compone, en ese absurdo cotidiano que rosa la discordia; entre las hojas amarillas que vuelan por el aire, ahí…hay verso.

*

ISIDORO SLOMKA
(City Bell, La Plata, Argentina)



RENACERÉ

Renaceré, no me caben dudas, y lo haré inmediatamente después de mi último suspiro. Veré a mi cuerpo en su lecho de muerte y me introduciré nuevamente en él para emprender juntos, él y yo, el repaso de mi vida. Recorreré el mismo camino y las mismas situaciones vividas durante años hacia mi niñez, no con ánimo de reparación, ni de redención, sino como el espectador curioso que desea rever varias veces la historia para entender mejor de qué se trata.
-Vamos por partes -me diré a cada rato, sin prisa, sin viejos enconos, sin artimañas, sin anestesia.
Recorreré cada uno de mis días junto a mi mujer y a mis hijos, a quienes veré aniñarse paulatinamente hasta desaparecer de mi vida. Qué difícil me resultará no intentar enmendar viejos errores míos y permitir a la vez que ellos los cometan sin intervenir en nada.
-Vamos, mi hijito. A ése dale una buena tunda a tiempo y no te va a molestar más.
-No, señora directora. No fue mi hijo el que escribió eso en el pizarrón. Fueron tal y tal y lo culparon a él. No puede echarlo así, es injusto.
-Vea, doctor. Usted será muy entendido en medicina pero yo tengo algo que a usted le falta: sentido común. Usted se equivoca y pone en riesgo la vida de mi hija.
Muchas cuentas como éstas querré saldar. ¿Cuántas? Infinitas. Pero seguiré firme mi camino de regresión, sin mover un solo dedo para cambiar una historia que, bien o mal, ya fue vivida.
-Sí, quiero-. Y abrazaré y besaré a mi esposa lleno de dicha.
-Te invitó a salir -le diré más adelante, anhelando escuchar la respuesta afirmativa que tanto deseaba.
Volveré a cruzarme con aquella a la que quise bien y me quiso mal y con la que me quiso bien y quise mal.
-¿Cuándo te vas a casar y mantenerte solo?-, me dirá mi madrastra con la misma acritud de antaño.
Y volveré al secundario, con los mejores amigos de mi vida, aquellos con los que uno se juraba amistad eterna y con los que nunca más se cruzaría a través del tiempo.
¿Cómo olvidar ese camino recorrido?
Tardaré muchísimo en volver a verme niño. Cientos de años. ¿Cómo podría llevarme menos tiempo, tanto acierto, tanto desacierto, tanto amor, tanto desamor, tanta explosión de vida, tanta alegría, tanta tristeza?
Después, me prenderé con fuerza a la teta de mi madre, para volver a sentir su calor y terminaré lanzándome de lleno en su vientre para mantenerme finalmente agazapado en su matriz convertido en minúsculo óvulo fecundado a la espera de tiempos mejores.


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VI FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA PALABRA EN EL MUNDO

Vorto en la mondo, Palavra no mundo, Parola nel Mondo,
Worte in der Welt, Rimayninchi llapan llaqtapi, Paràula in su Mundu,
Cuvânt în Lume, Parole dans le Monde, Ordet i verden, Word in the world, Palabra no mundo, Ñe’ê arapýre,Paraula en el Món, Chuyma Aru,
Koze nan lemond, Kelma fid-dinja, מילה בעולם (milá baolam),
Nagmapu che dungu, Tlajtoli ipan tlaltikpaktli, וורט אין ועלט (Vort in Velt), Dünyada kelime,  العا لمفي كلمة, lhamet ta íhi honhát, , Titzaa Yeezii Loyuu,
Dunyoda so’z , Слово в мире, Pallabra nel mundu

10 al 22 de mayo del  2012
Démosle una oportunidad a la paz

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